En todo el Perú en éstas fechas se celebran los tan conocidos carnavales, una de las tradiciones más populares y alegres de nuestro país, tiempo en que se desarrollan las festividades más emblemáticas que envuelven a propios y extraños. Esta costumbre, probablemente heredada de Europa se entremezcla con las vivencias del mundo andino, con las tradiciones de la costa y de la selva. El carnaval es una fiesta mágica en la cual lo natural y sobrenatural se unen, lo religioso y lo o, lo terrenal y lo cósmico y en cada uno de nuestros pueblos adquiere diferente expresión y color.
Si la palabra "Carnaval" viene del Italiano, ("carne-vale"), o sea que todas las travesuras, y carnestolendas valen, o si, por el contrario, el carnaval es el desahogo de los 40 días de cuaresma, en medio de ayuno y abstinencia, o si, es la celebración al Dios Baco, el Dios del Vino, no lo sabemos. En nuestra sierra y zonas andinas, el carnaval es una mixtura entre la celebración por la cosecha recogida, y el agradecimiento a la tierra o Mama Pacha por los frutos que nuestro suelo nos brinda. Lo que sí sabemos, es que bailar, brindar y celebrar, es lo caracteriza a todas las fiestas carnavalescas en todas nuestras ciudades. He aquí algunos:
Desde las diez de la mañana hasta las de la tarde del Domingo de Carnaval, el corso recorre la ciudad con el Rey Momo acompañado de las patrullas y comparsas, bailando y cantando por las calles. Por las noches los bailes de antifaces, noche de reinas, unshas, cortamontes y cuyadas son la diversión de los cajamarquinos y sus visitantes hasta la madrugada. Los carnavales cajamarquinos son ricos en expresiones culturales y tradicionales como por ejemplo, el concurso entre los 5 barrios de Cajamarca, que se alistan todo el año para la contienda musical. Los pueblos del interior exhiben en los corsos los productos que los hacen famosos: el vino de Cascas, las hortensias de Chugur, las chirimoyas de Cunish, las guitarras de Namora, las limas y naranjas de Coyna, los curanderos de Corisogorna, y los inigualables sombreros de Celendín y Asunción.
AREQUIPA
Hace unos 40 años el carnaval duraba tres días. La fecha central era el primer día, el Domingo de Carnaval. Acababa justo en el miercoles "de ceniza" (Estos tres días eran no-laborables así que todos masivamente celebraban el carnaval). Las familias enteras salían como en caravana, con serpentinas, y mixturas de polvos de colores cantando por la calle, acompañados de guitarras e iban a visitar las casas de las familias amigas.
AMAZONAS
En Chachapoyas, Amazonas, la fiesta de Carnaval dura tres días, Domingo, Lunes y Martes, pero desde la segunda semana de Febrero la gente sale a las calles con globos de agua o globos llenos de anilina para mojar y manchar a la gente de color azul. Los fines de semana de carnaval la gente organiza paseos, lleva comida y pasan el día en el campo. Al regreso se agrupan en cuadrillas y van de casa en casa a fastidiar y mojar a la gente, les pintan la cara y todo el mundo participa, nadie se molesta porque es el Carnaval.
TRUJILLO
En Trujillo el carnaval es más tranquilo que en otros lugares, pero es una mixtura del Carnaval de Lima y el de Cajamarca. Hay fiestas lindísimas organizadas en los clubes sociales donde va la gente más pudiente, pero son fiestas con orquesta, elegantes, y caras. Lo lindo del carnaval para mí es el espíritu de vecindad y de barrio.Los barrios son bien unidos y para esa fiesta se organizan bien. Traen del campo un árbol, y preparan el Palo Cilulo, donde cuelgan regalos de todo tipo y lo adornan de globos, máscaras y serpentinas multicolores. Antes era más bonito, se celebraba los tres días seguidos. Resalta el CARNAVAL HUANCHAQUERO.
El chimaichi se danza especialmente alrededor de la "Humisha", o "Umsha", que son los sinónimos del Cortamonte, en el oriente peruano.